Hipnosis para dejar de fumar en Madrid (Alcobendas)

Sin esfuerzos, sin ansiedad y sin sacrificios, durante y después del tratamiento

3 ó 4 sesiones de hipnosis en un máximo de 2 semanas

Sin síndrome de abstinencia ni efectos secundarios (comer en exceso o sustituir el tabaquismo por otros hábitos nocivos)

No hay que luchar contra el tabaco ni alejarse de otros fumadores. El hábito desaparecerá por sí mismo, hasta que la persona se olvide por completo del deseo de fumar

¿Quieres quitarte de encima este mal hábito que está acabando con tu salud y resulta lesivo para tu economía? ¿Quieres dejar de pagar el precio de cada cajetilla para obtener a cambio el único beneficio de arruinar tus pulmones y amarillear tus dientes? ¿Quieres dejar de mascar chicles o chupar caramelos para disimular el mal aliento? ¿Te gustaría poder relajarte sin tener que fumar? ¿Quieres vivir el resto de tu vida atado al automatismo de llevarte algo a la boca y aspirar humo y nicotina? ¿Acaso no deseas romper la cadena de esclavitud que te ata al tabaco?

Tu respuesta ha de ser: ¡Sí!, pues de otro modo no estarías leyendo estas líneas. Y efectivamente es muy posible dejar de fumar de una vez por todas, apoyado en la poderosa herramienta psicológica de la hipnosis. Y además sin esfuerzo, sin necesidad de hacer sacrificios, sin poner en juego tu fuerza de voluntad, sin sufrir ansiedad y sin efectos secundarios nocivos, como el engordar por la ansiedad de no tener ese cigarrillo que llevarse a la boca, o sustituir el mal hábito del tabaquismo por otro que tampoco te convenga.

La fuerza de voluntad por sí misma a veces no funciona para dejar de fumar

Por ello, en este método no contamos para nada con la fuerza de voluntad ni el sacrificio. Son conceptos desterrados de nuestro sistema para dejar de fumar. Cuanto más tranquilo y relajado estés durante el proceso, más poderoso serás. De hecho, mientras lleves a cabo el proceso para dejar de fumar mediante hipnosis, se te pedirá que fumes siempre que lo desees. La clave está en que a nivel consciente y a nivel inconsciente puedes ir dejando de desearlo, sin ansiedad, de manera natural y espontánea, a medida que las inducciones hipnóticas vayan asentándose en tu mente, venciendo el automatismo de fumar, hasta que fumar simplemente se te olvide, y ni siquiera debas sustituirlo por otra actividad.

No hay ansiedad ni en el proceso de dejar de fumar, ni después

Dejar de fumar no tiene por qué ser traumático, doloroso o esforzado. Ya tienes dentro de ti el deseo natural de dejar de fumar, de romper la esclavitud del tabaco, y se trata de aprovechar ese deseo, de potenciarlo y aumentarlo para que te lleve por el camino correcto, sin esfuerzo y sin ansiedad. La hipnosis permite dar la forma adecuada a este deseo no solo a nivel consciente, sino sobre todo inconsciente, para que vayas dejándolo poco a poco, sin esfuerzo. El objetivo no es que te conviertas en ex-fumador, sino en no fumador, como si el tabaco no hubiera existido en tu vida o fuera algo prácticamente olvidado.

El tabaco no te proporciona buenos momentos, sino que se parasitó en tus buenos momentos y en ellos se ha quedado

Ese cigarrito que relaja, esa pausa para fumar en el trabajo, ese pitillo mientras se habla con los amigos… Tal vez creas que la sensación de bienestar o de relajación te la está dando el tabaco y por eso creas que es difícil dejarlo, pues entonces renunciarías a todos esos momentos placenteros. Pero… ¿y si te dijera que el tabaco no crea por sí mismo ningún estado relajante, sino que más bien se ha parasitado en tus estados de relajación y placer naturales, y que puedes extraerlo de ellos para, simplemente, disfrutarlos sin necesidad de meter humo en tus pulmones o tener un palito entre los dedos? El tabaco no crea relajación, no te hace más seguro de ti mismo, ni más interesante, ni más productivo, ni más atractivo. El tabaco no crea más que humo. Todas esas sensaciones positivas asociadas al tabaco han nacido de un condicionamiento, en el cual se ha asociado algo nocivo a una sensación positiva, se ha producido un anclaje y ahí se ha quedado. Y como en cualquier condicionamiento, se le atribuye al estímulo neutro (en este caso nocivo: el tabaco) el valor del estímulo valioso (la situación relajante, de autoestima o productividad…). Pero mediante nuestro tratamiento con hipnosis se puede romper ese condicionamiento para que puedas volver a disfrutar de tus buenos momentos sin ser un esclavo del tabaco.

Fumar suele ser un automatismo

Como tal vez hayas experimentado, fumar ya ni siquiera es un placer, sino un automatismo, algo que se lleva a cabo sin decidirlo, casi sin darte cuenta, sin ni siquiera desearlo. Ha surgido de la repetición, hasta devenir un hábito que se lleva a cabo de manera no consciente. Pero puedes volverte consciente, muy consciente, de lo que estás haciendo cada vez que te dispones a fumar, y puedes darte a ti mismo la libertad de elegir no fumar cada cigarro. El simple hecho de mantenerte consciente te dará poder sobre el tabaco y acabará destruyendo el automatismo. Por ello, en nuestro tratamiento no se le impide a la persona que fume, de hecho la persona debe llevar siempre encima tabaco, hasta que se convierta en no fumador. No se le puede pedir que viva al margen de una sociedad donde el tabaco está siempre al alcance; pero sí se puede eliminar el automatismo de fumar, hasta que el tabaco no suponga ninguna estimulación, ni buena ni mala. Es decir, hasta que te resulte indiferente. Durante el proceso de dejar de fumar la persona puede fumar siempre que real y conscientemente quiera, aunque para ello deberá realizar un ritual que destruirá el automatismo, ritual que será descrito una vez que empiece el tratamiento.

La hipnosis ayuda a acabar con la ansiedad durante y después del proceso de dejar de fumar

La hipnosis no es una actividad peligrosa o extraña en la cual se pierda la voluntad o se caiga en extraños estados mentales. Lejos de la propaganda falsa de los espectáculos teatrales y del cine, la hipnosis es una herramienta psicológica estudiada y probada científicamente, usada en el tratamiento de muchos problemas emocionales y psicológicos, así como en medicina. El estado hipnótico es natural en el ser humano, le pone en contacto con su inconsciente y le permite fijar su atención con más facilidad en sus metas y objetivos. Te puede servir como una ayuda muy poderosa en el proceso de dejar de fumar, precisamente por eso, porque ayuda a la mente a concentrarse en la meta, aprovechando sus recursos internos. Además, por sí misma la hipnosis produce un estado de relajación que disminuye la ansiedad, tanto durante el proceso de dejar de fumar como tras él.

¿En qué consiste la actividad de dejar de fumar mediante hipnosis?

El tratamiento consiste en tres sesiones de una hora y media a dos horas, con dos a cinco días de margen entre cada una. Cada sesión se compone de una entrevista personalizada para indagar en los motivos, creencias, valores y concepciones que tiene la persona sobre el tabaco, qué supone para la persona realmente el tabaco y por qué lo quiere dejar, y una o más inducciones hipnóticas, totalmente individualizadas. Se darán estas inducciones grabadas para que la persona las escuche dos o tres veces al día, como condición indispensable. Y también se le informará de un tipo de conducta o ritual que ha de llevar a cabo cada vez que le apetezca fumar, hasta que pierda por completo el impulso, deseo o hábito de fumar.

¿A qué ha de comprometerse la persona para dejar de fumar?

La persona debe estar comprometida totalmente con el deseo de dejar de fumar, sin ambigüedades.

La persona debe comprometerse a no hacer ningún esfuerzo para dejar de fumar. Es de vital importancia que no se haga ningún sacrificio ni se implique la fuerza de voluntad. Podrá fumar siempre que le apetezca, pero con el programa irá dejándolo casi sin darse cuenta, hasta que el hábito desaparezca por sí solo.

Deberá escuchar las inducciones hipnóticas grabadas dos o tres veces al día, mientras dure el tratamiento.

Antes de la primera sesión ha de haber una breve entrevista telefónica en la cual haya un primer acercamiento, y que permitirá informarle mejor y más tranquilamente. Esta primera conversación no implica la obligatoriedad de apuntarse al programa.

Precios

Cada una de las tres sesiones cuesta 80 €. 

En el precio están incluidas las inducciones grabadas.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro este método?

No podemos asegurar el 100% de éxito (ningún método lo asegura, por muy fiable que sea), pero sí resulta muy eficaz y es muy fácil y cómodo de llevar a cabo.

¿Tendré mono o ansiedad cuando deje de fumar?

No. El programa está diseñado para desactivar cualquier tipo de mono, ansiedad o hábitos nocivos que sustituyan al tabaco, como el exceso de comida.

¿Y qué pasa con las recaídas?

Hay pocas posibilidades de recaída, pero en el caso de que ocurran, la persona estará ya preparada para superarlas sin volver de nuevo al hábito nocivo. Muchas personas suelen decir que simplemente ya no tienen ganas de fumar, aunque alrededor la gente siga fumando.

¿Puede pasarle algo malo a mi mente si me hipnotizan?

No. Durante la hipnosis la persona permanece consciente y puede en cualquier momento abandonar el trance si lo desea. Además, en las entrevistas se resolverán todas las dudas sobre la hipnosis y los estados hipnóticos, y además se preguntará a la persona si hay algo que pueda desagradarle o infundirle preocupación o temor. Hasta que la persona no se sienta cómoda y segura no se llevará a cabo la inducción.

¿En qué consiste la entrevista?

Durante la entrevista se indagan en las motivaciones para fumar, lo bueno y lo malo que supone para la persona el fumar, sus ideas y creencias sobre el tabaco, para que pueda entender mejor por qué está realizando una actividad que no desea, el fumar. Además, en la entrevista el terapeuta puede recoger información valiosa para ayudar a esa persona en el proceso.

¿El tratamiento es individualizado?

Totalmente. En las entrevistas el protagonista es la persona que quiere dejar de fumar. Se respetan siempre las características y deseos personales de quien desea abandonar el hábito de fumar.

¿He de mantener lejos de mí el tabaco?

No. De hecho, es condición indispensable y obligatoria que durante el tratamiento lleves siempre una cajetilla con cigarros. De lo que se trata es de que elijas libremente no fumar, hasta que ya se te haya olvidado del deseo de fumar para siempre, aunque a tu alrededor haya muchas personas fumando o aunque haya tabaco al alcance de tu mano. No podemos extraerte de un mundo en el que es fácil conseguir tabaco, pero sí ayudarte a que te resulta indiferente.

¿Tengo que asistir necesariamente a las tres sesiones?

Hay quienes dejan de fumar tras la primera o segunda sesión y por ello se puede pensar que no es necesario continuar hasta el final; pero resulta conveniente terminarlo todo, sobre todo para prevenir futuras recaídas y posibles efectos secundarios negativos, como comer demasiado.

¿Acaso no funciona la publicidad negativa de las cajetillas de tabaco? ¿Por qué no puedo dejar de fumar si leo todos los días El tabaco mata o cosas por el estilo en la cajetilla?

La publicidad negativa y agresiva de las cajetillas de tabaco puede producir ansiedad (y la ansiedad puede activar el condicionamiento tabaco es igual a relajación, en un círculo vicioso); además, puede producir también culpabilidad (¿por qué sigo fumando si aquí pone explícitamente que voy a morir? ¿Qué me ocurre?); cimenta la creencia irracional de que es imposible romper el hábito de fumar (Si aquí pone que voy a morir o quedaré estéril por fumar, y aún así no lo dejo, es que resulta imposible para mí dejar de fumar). Esta publicidad agresiva no solo no es eficaz y no funciona (por razones que te contaremos si vienes), sino que además puede hacer más fuerte la necesidad y el hábito de fumar. Piensa en esto: ¿has visto alguna vez en alguna cajetilla el lema: Fumar puede ser algo muy fácil o Puedes dejar de fumar sin ansiedad? No lo creo, ¿verdad? Eso es algo que no se pueden permitir incluir en la publicad las empresas tabacaleras, pero sí se pueden permitir todos esos anuncios catastrofistas de los que al final el propio fumador se burla con amargura mientras sigue fumando.

¿Echaré de menos el tabaco?

El objetivo es que dejar de fumar no suponga un sacrificio de momentos positivos (el descanso en el trabajo o el estudio, el paseo tranquilo, un momento de soledad y reflexión…). Se le ayudará a la persona a disfrutarlos sin necesidad de fumar, pues como ya dijimos, no los produce el tabaco, sino que simplemente se parasita en ellos mediante un condicionamiento. Se le ayudará a la persona a romper ese condicionamiento para seguir disfrutando de todo lo bueno en su vida, habiendo olvidado por completo el tabaco.

Cualquier otra pregunta que tengas, estaremos encantados de responderla, bien en la llamada telefónica o bien durante las sesiones.

Si lo deseas, ponte en contacto con NVAG Centro de Psicología aquí, o llamando por teléfono a 91 279 06 63. Estaremos encantados de atenderte.

Puedes dejar de una vez por todas un hábito automático insano, peligroso y caro. Puedes romper las cadenas que te atan al tabaco