Algunos pensamientos negativos son automáticos, muy comunes, y no tienen porqué suponer un problema en tu vida. Sin embargo, si te acostumbras a ciertas maneras de pensar, caes en el riesgo de automatizarlas y volverte muy rígido. Es por ello que escribo este artículo para que estés atento a cómo reaccionas y valores si tus pensamientos te están ayudando o, por el contrario, te están suponiendo trabas al modo en que te gustaría experimentar tu vida.

Violeta Exageradina se prepara para pasar una tarde en la que sospecha que TODO irá mal. Para empezar, recuerda la jornada de trabajo en la oficina, en la cual TODO está patas arriba: no recibió los memorandos a tiempo, lo  cual demuestra que NADA funciona en los niveles intermedios, y como consecuencia no pudo terminar el trabajo pendiente, lo había hecho entero salvo tres páginas, y eso equivalía en su mente a no haber hecho NADA del trabajo, y por si eso fuera poco Don Alfonso Broncas, el jefazo supremo, le echó (cómo no) su rapapolvo habitual, delante de todos. Ahora Violeta Exageradina viaja en el Metro y recuerda con amargura estos hechos; se dice que a pesar de lo mucho que trabaja TODO es en vano. El jefe le lee la cartilla delante de TODO EL MUNDO… ¡Qué vergüenza! ¡Qué humillación insoportable! ¿Cómo volverá a mirar a la cara a sus compañeros? Y a lo mejor Don Alfonso Broncas lleva razón y Violeta Exageradina TODO lo hace mal. Por si esto fuera poco, recuerda el día anterior, cuando su novio la dejó en medio de una discusión porque TODO en esta relación va mal y NADA de la relación funciona como debiera. También recuerda la discusión de esta mañana con su hermano pequeño, porque no salía del baño, ¡y ella se tenía que duchar para irse al trabajo!, mientras que su hermano estudiantillo, que no hace NADA en casa, se quita alguna espinilla ante el espejo; pero en cambio ella, Violeta Exageradina, tiene que hacerlo TODO en casa. Llega a la conclusión de que NADA ocurre como debería ni en su casa, ni en su trabajo, ni en sus relaciones de pareja.

Tal vez sonrías y pienses que Violeta Exageradina es eso, una exageradina; ¿pero realmente no has caído en ocasiones en este tipo de pensamiento irracional negativo, sobre todo en momentos de estrés y angustia, cuando alguien te ha decepcionado, cuando estabas enfadado con algo o alguien, una persona, una institución o una situación concreta? ¿No pensaste entonces que ellos TODO lo hacían mal? ¿Seguro que no caíste en el TODO y NADA? ¿No te has dicho estas cosas a ti mismo cuando has intentado dejar de fumar, te has echado un pitillo porque no podías más y entonces piensas en función del dichoso TODO o NADA respecto al hábito de marras (¡intentar dejar de fumar no sirve de NADA!)? Y cuando tu pareja tiene un comportamiento concreto que no te gusta, ¿seguro que no te dijiste que TODO lo hace mal? ¿Nunca te enfadaste con alguien y pensaste que no servía para NADA? ¿O tal vez estabas hundido en la autocompasión y pensaste que TODO lo que hacías te salía mal y que por supuesto no servías para NADA? ¿Quizá pensaste que si no conseguiste tus objetivos es porque NADA funciona como debiera de haber sido? Miras las noticias, lees el periódico y te dices: ¡TODO marcha mal! ¿Nunca sospechaste o incluso creíste que en un grupo nadie hace NADA bien, nadie ve NADA de la manera correcta… excepto tú? ¡Ah!, y ese clásico: TODO lo que hace el partido político X está mal y sus votantes no entienden ni saben NADA DE NADA.

Como verás, las personas a menudo tenemos nuestra propia Violeta Exageradina, dispuesta a esgrimir el TODO o NADA y echar por tierra cualquier análisis crítico y objetivo de una situación.  Para ayudarte a reconocerte en esta forma de pensar, al final de este artículo te dejo algunos ejemplos más de TODO/NADA (1).

Suele suceder entonces que las emociones te embargan y te roban el aliento, obligándote una y otra vez a revisar la historia del suceso que tanta inquietud te está generando. Y tu memoria dirige tu mente a esos eventos tan desagradables que has tenido…, pero no para analizarlos y descubrir por qué te afectan tanto, sino para repasarlos de manera machacona, tenaz y constante, generando pensamientos de tipo TODO y NADA.

Los pensamientos pululan y circulan por nuestro interior casi con vida propia y si no nos entrenamos para dirigir nuestra atención adecuadamente podemos hacer de nuestra existencia un infierno cuando a lo mejor podríamos convertirla en un paraíso. No importan las comodidades, las facilidades, la abundancia y las maravillas que hay a tu alrededor: si tu pensamiento es rígido, si a lo largo de tu trayectoria vital no has aprendido a flexibilizar tu mente para vivir una vida que te acerque a lo que realmente valoras, será fácil que caigas en la polaridad del TODO y NADA. Y la mala noticia es que no va a cambiar si no cambias tú: seguirá siendo así en tu cabeza, hasta el último de tus minutos. Es muy posible que vivas sumido en tu propio infierno personal. Puedes sentirte pobre y aplastado por la economía o por una sociedad egoísta mientras arrasas plato tras plato en un buffet libre; o que te sientas absolutamente solo, abandonado por el mundo entero, cuando te cruzas con decenas de personas a diario con las que podrías hablar y establecer relaciones amistosas o de algún otro tipo satisfactorio, a poco que lo intentes (¿quién demonios está realmente solo? ¡Solo Tom Hanks en la película Náufrago! El resto tenemos toneladas de personas cerca, de hecho hay gente por todas partes, ¡en realidad sobran personas a tu alrededor! Es casi imposible que alguna vez estés realmente solo, excepto en tu habitación o en el retrete. Pero si te sientes solo… Ay, amigo, entonces es tu responsabilidad, no del mundo). Aunque en el contexto de tu vida no haya datos objetivos que den sentido al infierno que puedas estar viviendo, si no te entrenas, si no automatizas un modo de pensar flexible que aporte racionalidad y sentido crítico, si te dejas llevar por el caballo desbocado de las emociones… Tu vida se puede convertir en una pesadilla, incluso teniendo gente a tu alrededor que te quiera y viviendo con todo tipo de comodidades y con tiempo libre.

Por nuestra formación y experiencia, los psicólogos sanitarios conocemos bien este tipo de pensamiento. Y te traigo buenas noticias: puedes aprender a gestionar tus pensamientos y por tanto tus emociones; puedes ser más flexible, crítico y racional; puedes detenerte y decirte: oye, ¿de veras TODO está mal y NADA funciona bien? ¿No hay pruebas de que a veces las cosas sí funcionan bien y de que yo también funciono bien? ¿No estaré siendo un poco melodramático? En efecto, sí puedes pensar de un modo crítico que de veras te beneficie, para que tu vida se dirija de forma responsable hacia los valores que le den sentido.

Y como si fueras un investigador de tu propia mente, puedes aprender a estudiarla, analizar cómo funciona y canalizar tu modo de pensar de modo que evalúes tus propias circunstancias para conseguir una existencia que, aunque no sea ciega ni irresponsable ante lo negativo, tampoco se centre de manera obsesiva e inmadura en ello. Puedes convertir tu existencia en algo plácido, amable y extremadamente valioso. Porque lo es.

El TODO y NADA es una forma de pensar tan habitual como distorsionada. Nos confunde el entendimiento y nos roba la calma, y ambas cosas se retroalimentan en un círculo vicioso. ¿Cómo funciona? Se basa en la gestión mental y emocional de unos resultados que no se corresponden con las expectativas que previamente nos hemos creado. Si una situación no alcanza el ideal, la forma o el modo que consideramos correctos, podemos tender a considerarla un fracaso absoluto, en todas y cada una de sus fases. Por ejemplo, si estás a dieta y te la saltas una sola vez, con un delicioso donut cremoso de chocolate negro y pepitas de chocolate blanco… Entonces te hundes en la miseria y piensas que has hecho TODA la dieta mal… Y como TODO lo he hecho mal y la dieta no sirve para NADA, agarro la bolsa de patatas fritas aceitosas y luego el cuerno de chocolate… Y además lo hago a escondidas, porque sería un horror que me vieran y pensaran que soy incapaz de seguir una dieta y que la he roto TODA TODITA… Aunque llevara un mes entero haciendo la dieta bien, este fallo supondría para mí que yo no sirvo para hacer dieta, me hundo en la auto conmiseración y mientras me fustigo emocionalmente al menos devoro unos cuantos donuts más… Así es como funciona comúnmente el tipo de pensamiento TODO y NADA y esas suelen ser sus consecuencias.

¿Qué ha pasado? Que te has dejado llevar por la emoción… Puedes decir: es que soy muy emocional. Vale, perfecto, muchos lo somos, no hay ningún Terminator en la sala. Pero se puede tirar del freno usando la razón y la lógica y así parar a la emoción antes de que se desboque, igual que un caballo salvaje. Podríamos decir que la razón es la mamá o el papá de la emoción. Cuando al niño le da una rabieta y empieza a chillar y romperlo todo, vienen papi y mami razonables y con compasión, paciencia, amor y firmeza ponen entendimiento para que el pequeño se calme.

¿Qué puedes hacer para no caer en el pensamiento del TODO o NADA? En primer lugar preguntarte sinceramente si te dejas llevar por él a menudo, y en ese caso vigilarte de vez en cuando, con calma, y al descubrirte en plena faena… Detenerte. Simplemente parar, eso lo primero. Una vez que se pisa el freno, reconoces de inmediato que es un pensamiento negativo y distorsionado, del tipo BLANCO o NEGRO. Pero entre el blanco y el negro hay toda una gama de grises. Recuerda que los sucesos se sitúan racional y emocionalmente no en el 0 o el 100 de la escala, sino en algún lugar entre medias. Aunque no lo parezca, el TODO o NADA es muy dañino y crea mucho dolor, zozobra y estrés. Es un golpe de látigo. Puedes dejar de flagelarte y mirar con calma la situación.

Una forma efectiva y fácil de anular el TODO o NADA respecto a una situación o persona, es escribir sobre ello, representarlo en un papel. Puedes dibujar una gráfica en la que el TODO es el 100 y el NADA es el 0. Por ejemplo, si piensas que tu pareja o tu jefe no sirven para NADA, en la escala les pondrías un 0 y los convertirías directamente en piedras, incapaces incluso de moverse. Tendrías que ir subiendo por la escala a medida que tuvieras en cuenta sus aptitudes, habilidades y capacidades, aunque fueran mínimas, y pronto te hallarías en la razonable zona intermedia donde las cosas pueden ser valoradas con ojo crítico. Y si por ejemplo eres un adorador nato de algún famoso, gurú o artista (también se puede usar el TODO o NADA para distorsionar lo positivo), y si crees que alguien TODO lo hace bien, ese alguien al tener el 100 sería un ser omnipotente y todopoderoso que creó el universo y todo cuanto existe, y que además lo regula sin capacidad de error. Y te obligarías a bajar en la escala para ir dándote cuenta de sus defectos y limitaciones. También puedes imaginar cómo sería tu pensamiento TODO o NADA si le dieras un valor que no fuera 100 ó 0. Por ejemplo, si le asignas el 20… ¿cómo lo describirías? Puedes escribirlo, representarlo o incluso dibujarlo. Tal vez entonces te dieras cuenta de que no está tan lejos de ese 20, 30 o 70, y que por tanto se ha salido del binomio 0/100. Otro modo es escribir sobre esas situaciones en que usas el TODO o NADA, como si estuvieras haciendo una redacción o escribiendo una historia, o puedes hacerlo mediante gráficos y esquemas, describiéndolo, argumentándolo en el papel.

¿Qué logras con estos ejercicios? Flexibilizar tu forma de pensar y abrirte a otras formas de ver esa realidad que tanto sufrimiento genera. Estás entrenándote en quitar peso innecesario a tu vida. Una mente flexible es una mente sana que se abre a distintas posibilidades y que sale de su modo de polaridad. Tal vez entonces te atrevas a pensar que esa persona, esa institución, ese lugar, ese hecho o ese grupo no son tan malos como creías… o tan buenos. Y la realidad se hace más interesante, sabrosa y colorida. Hay muchos más matices y sutileza.

 

Otro binomio de pensamiento negativo que destruye cualquier análisis crítico y racional, es el SIEMPRE/NUNCA. Al final de este artículo puedes leer algunos ejemplos del SIEMPRE/NUNCA (2). Sin duda lo has usado y verás muchos ejemplos a diario.

Si te concentras en detectar su uso te sorprenderás de lo frecuentes que son y te darás cuenta de su irracionalidad e inmadurez, y sobre todo de su devastadora capacidad para crear discusiones y tensiones donde no las había, para emponzoñar relaciones de amistad y de pareja, para manipular opiniones y voluntades, para desechar muchos aspectos positivos de la gente y para amargarnos la vida de un modo gratuito e innecesario. Sobre todo, te darás cuenta de su estupidez, pues salvo las leyes físicas comprobadas por la Ciencia, muy pocas cosas en este universo ocurren SIEMPRE de la misma forma, o no ocurren NUNCA. El modo de entrenarse para no caer en la trampa del SIEMPRE/NUNCA es el mismo que utilizamos para el TODO/NADA y sus resultados son excelentes. Con un poco de constancia pronto empezarás a dejar de usarlo en tus conversaciones y en el trato con los demás, y, lo más importante, dejarás de usarlo en tu manera de analizar y opinar sobre el mundo y las personas. Aprenderás a juzgar cada situación por separado, con equidad y sentido crítico, y eso redundará en tu tranquilidad, paz mental, sensibilidad, inteligencia y tu resistencia a las manipulaciones… Aparte de que te tomarás la existencia de una manera un poco menos trágica, y más divertida.

Si solo hay dos opciones puedes perderte toda la gama del arco iris. Y el arco iris te está esperando.

Es mi deseo que este artículo te haya servido para poder manejar de un modo más flexible tus pensamientos negativos de TODO/NADA y SIEMPRE/NUNCA; no obstante, recuerda que acudir a un psicólogo sanitario es una magnífica opción para afrontar el sufrimiento. Para eso estamos los psicólogos sanitarios, para ayudarte a que tu vida sea un camino lleno de sentido.

Si te ha gustado este artículo te invito a que te suscribas a mi Newsletter para que estés al tanto de diferentes e interesantes temáticas de psicología y así recibir automáticamente mis entradas. Me encantará tenerte entre mis suscriptores.

Que tengas un día maravilloso.

Natalia Aguado

Directora de NVAG Centro de Psicología y Psicóloga Sanitaria.

NVAG Centro de Psicología es un centro sanitario en Alcobendas (Madrid), en el cual la psicóloga sanitaria Natalia Aguado ofrece servicios de psicoterapia. Para más información visita www.nvagpsicologia.com

(1) Ejemplos de TODO/NADA.

“En esta sociedad egoísta ya no queda NADA de decencia, ni de valores, ni de tolerancia, ni solidaridad, ¡ni NADA DE NADA! TODO el mundo va a la suyo y nadie hace NADA por nadie.”

“Ahora los jóvenes lo tienen TODO, ¡no como en mis tiempos! TODO está cambiando y los viejos no se enteran de NADA.”

“Los votantes del partido X son TODOS unos fachas. Los votantes del partido Y son TODOS unos rojos peligrosos”.

“TODOS los ricos son malos. TODOS los políticos son corruptos. TODOS los pobres son buenos. TODOS los pobres son unos holgazanes. TODOS los hombres son machistas. TODAS las mujeres son unas aprovechadas.”

“Unos lo tienen TODO y otros no tienen NADA… ¡Qué injusta es la vida!”

“No se puede hacer NADA nuevo, ¡TODO está ya inventado!”

“NADA sucede por casualidad; ¿no conoces la Ley de la Atracción? ¡TODO lo que te pasa lo atrajiste tú!”.

“En esta vida espantosa TODO es horrible, esto es un valle de lágrimas, una tragedia, ¡NADA merece la pena! ¡Qué triste es TODO! ¡NADA tiene sentido!”.

“TODO el pueblo y la ciudadanía lo demandan y por tanto hay que aprobar esta ley”.

“¡Yo lo he dado TODO por mi país y mira cómo me lo pagan!”

“¿Pero por qué no me escuchas? No has entendido NADA de lo que te he dicho.”

“¡TODO lo que digo le parece mal! ¡Me lleva la contraria en TODO!”.

“Mis hijos y mi familia lo son TODO para mí.”

“No insistas, NADA de lo que puedas decir me hará cambiar de opinión.”

“Esto me pasa por confiar en la gente: TODOS me han decepcionado.”

“Qué gran hombre/mujer… ¡TODO lo hace bien!”

“No entiendo por qué hay gente a la que TODO le sale bien y a mí TODO me sale mal”

“Tú hazme caso, eso no sirve de NADA, te lo digo yo, que lo sé TODO sobre estos temas”.

“¡En este maldito país NADA funciona como debiera!”

“Desde que tenemos a ese de jefe TODO va de mal en peor en la empresa”.

(2) Ejemplos de SIEMPRE/NUNCA.

“¿Por qué SIEMPRE me tienen que engañar? ¿Por qué NUNCA me han tratado bien?”

“SIEMPRE ha ocurrido así en este país/pueblo/región/familia y SIEMPRE ocurrirá de tal manera. ¡Es imposible cambiar NADA!”

“Mi pareja NUNCA me escucha, NUNCA se interesa por mis necesidades, ¡SIEMPRE va a lo suyo! ¡NADA funciona bien en esta relación!”

“¡Mira que SIEMPRE me hace lo mismo, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE!”

“Los hombres SIEMPRE van a lo mismo, son TODOS unos guarros machistas. Al final las mujeres SIEMPRE la lían, ¡son TODAS iguales!”

“¿Por qué NUNCA puede estarse calladito? ¡SIEMPRE tiene que estropearlo TODO!”

“Tras este divorcio NUNCA encontraré de nuevo el amor. NUNCA volveré a ser feliz”